La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (enoe) muestra el comportamiento del mercado laboral mexicano sobre la población económicamente activa (pea), la ocupación, la informalidad laboral, la subocupación y la desocupación. La enoe ofrece las estimaciones para cuatro tamaños de localidad a nivel nacional, de las 32 entidades federativas, así como de 39 ciudades autorrepresentadas de interés.
En el segundo trimestre de 2026, 1.2 millones de personas se encontraban ocupadas: 30 mil más en relación con el segundo de 2025. La mayor disminución se registró en el sector del comercio.
La población desocupada sumó 29 mil personas. Esta cantidad representó una tasa de desocupación de 2.3 % de la pea, cifra mayor a la del mismo trimestre del año anterior.
La población subocupada fue de 17 mil personas, lo que representó 1.4 % de la población ocupada. El porcentaje fue superior al del segundo trimestre de 2025 (1.1 %).
La tasa de condiciones críticas de ocupación —que se calcula a partir de salarios mínimos equivalentes, base de enero de 2026— fue de 36.9 por ciento. En 2025, fue de 28.6 por ciento. Por su parte, en el segundo trimestre de 2026, la tasa de informalidad laboral 2 (til2) se ubicó en 38.1 por ciento. En el mismo periodo de 2025, fue de 41.1 %.
Composición de la población de 15 años y más
En el segundo trimestre de 2026, la pea fue de 1.2 millones de personas: una tasa de participación de 60.8 %. Un año antes también fue de 1.2 millones, pero con una tasa de participación más alta: 60.9 por ciento. La pea femenina fue de 530 mil y la masculina, de 716 mil: 2 mil personas menos y 35 mil más que en el segundo trimestre de 2025, respectivamente. Así, 49 de cada 100 mujeres y 74 de cada 100 hombres en edad de trabajar fueron personas económicamente activas.
Características de la población ocupada
Al interior de la pea se puede identificar a la población que participó en la generación de algún bien económico o en la prestación de un servicio (población ocupada). En Querétaro, en el segundo trimestre de 2026, esta fue de 1.2 millones de personas (520 mil mujeres y 698 mil hombres): 30 mil más con respecto al mismo periodo del año anterior.
Al considerar a la población ocupada en relación con el sector económico en el que laboraba, en el segundo trimestre de 2026, 48 mil personas (3.9 % del total) trabajaban en el sector primario; 421 mil (34.6 %), en el secundario o industrial; y 745 mil (61.2 %), en el terciario. El restante 0.3 % no especificó el sector de actividad económica en el que se desarrollaba. En el periodo abril-junio de 2025, estas cifras fueron de 52 mil, 385 mil y 748 mil personas, respectivamente.
La industria manufacturera, que concentró 24.9 % de la población ocupada, aumentó en 23 mil personas. El comercio, que alcanzó 14.8 % de la población ocupada, mostró un decremento de 37 mil personas. En servicios diversos, con 9.8 % de las personas ocupadas, se registró un aumento de 517 personas, en relación con el segundo trimestre de 2025.
Por su parte, en los servicios sociales se concentró 8.0 % de las y los ocupados: el aumento anual fue de 2 mil personas. Los restaurantes y servicios de alojamiento agruparon 7.9 %, con un crecimiento de 14 mil personas ocupadas frente al segundo trimestre de 2025. Los servicios profesionales, financieros y corporativos agruparon 10.8 % de la población ocupada: el decremento anual fue de 267 personas.
La población ocupada desempeña una gran variedad de tareas que realiza con distinta intensidad. En el segundo trimestre de 2026, 3.9 % de las personas trabajó menos de 15 horas semanales y 23.4 %, más de 48 horas. Sin embargo, el mayor porcentaje de las y los ocupados (54.1) trabajó de 35 a 48 horas a la semana.
Respecto al segundo trimestre de 2025, el porcentaje de personas ocupadas que laboraron entre 35 y 48 horas semanales subió 0.7 puntos porcentuales. En promedio, en el trimestre
abril-junio de 2026, la población ocupada en Querétaro trabajó 42.1 horas a la semana.
La población ocupada también se puede caracterizar según el tamaño de la unidad económica en la que labora. Si solo se considera el ámbito no agropecuario —que abarca a
983 mil personas—, en el segundo trimestre de 2026, 429 mil personas (43.6 %) estaban ocupadas en micronegocios; 200 mil (20.3 %), en establecimientos grandes; 141 mil (14.3 %), en pequeños establecimientos; 133 mil (13.5 %), en establecimientos medianos; 48 mil (4.9 %), en otro tipo de unidades económicas; y 33 mil (3.3 %), en gobierno.
Entre el trimestre abril-junio de 2025 y el mismo lapso de 2026, la población ocupada en el ámbito no agropecuario aumentó en 45 mil personas. En la categoría de gobierno se registró el decremento más significativo, con 6 mil. En los micronegocios, disminuyó en 710 personas.
Otra forma de caracterizar a la población ocupada es en función de su condición de subocupación. Esta se define como la necesidad y disponibilidad de ofertar más horas de trabajo de las que su ocupación actual le permite. Al respecto, en el trimestre abril-junio de 2026, la población subocupada en Querétaro fue de 17 mil personas (4 mil más que en el mismo trimestre de 2025). La cifra representó 1.4 % de las personas ocupadas, tasa superior a la de un año antes.
En el segundo trimestre de 2025, la población subocupada de mujeres fue de 5 mil y pasó a 4 mil en el mismo periodo de 2026, mientras que la de hombres pasó de 8 mil a 13 mil. Así, la tasa de subocupación femenina fue de 0.8 % y la masculina, de 1.8 %.
Informalidad laboral
La población ocupada en la informalidad laboral considera, sin duplicar, a quienes son laboralmente vulnerables por la naturaleza de la unidad económica para la que trabajan. También contempla a las personas cuyo vínculo o dependencia laboral no reconoce su fuente de trabajo. Incluye —además de la población que trabaja en micronegocios no registrados o sector informal— otras modalidades análogas, como las y los ocupados por cuenta propia en la agricultura de subsistencia, así como a quienes laboran sin seguridad social y cuyos servicios los utilizan las unidades económicas registradas.
En el segundo trimestre de 2026, la suma de las personas en todas las modalidades de empleo informal fue de 477 mil. Lo anterior representó 39.2 % de la población ocupada —tasa de informalidad laboral 1 (til1)—, un descenso de 23 mil personas respecto al mismo lapso de 2025. De manera detallada, 255 mil personas conformaron la ocupación en el sector informal.
Esta cantidad constituyó 20.9 % de la población ocupada —tasa de ocupación en el sector informal 1 (tosi1)— y representó un decremento anual de 9 mil personas.
En las mujeres, la ocupación informal alcanzó 206 mil personas en el segundo trimestre de 2026 y 226 mil en el mismo lapso de 2025. Por su parte, en los hombres fue de 271 mil y 274 mil, en esa misma comparación.
Al eliminar el factor estacional, la til1 disminuyó 2.9 puntos porcentuales y la tosi1 disminuyó 1.3 puntos porcentuales en el segundo trimestre de 2026, respecto al mismo trimestre de 2025.
Indicadores de la población desocupada
La población desocupada considera a quienes no trabajaron al menos una hora durante la semana de referencia de la enoe, pero que buscaron trabajo o llevaron a cabo alguna actividad para poner un negocio o realizar un trabajo por su cuenta.
En el trimestre abril-junio de 2026, la población desocupada en Querétaro fue de 29 mil personas y la tasa de desocupación (td), de 2.3 % de la pea. El porcentaje fue mayor en 0.2 puntos porcentuales al del mismo trimestre de 2025.
En Querétaro hubo 10 mil mujeres desocupadas. Esto significó una disminución de 2 mil personas con respecto al segundo trimestre de 2025. Por su parte, los hombres desocupados sumaron 18 mil, lo que se tradujo en un incremento de 5 mil personas. En el segundo trimestre de 2026 la td femenina fue de 1.9 % y la masculina, de 2.6 por ciento. La tasa femenina disminuyó 0.4 puntos porcentuales en el mismo periodo, mientras que la masculina aumentó 0.7 puntos porcentuales respecto al segundo trimestre de 2025.
Posición en la ocupación
Si se observa a la población ocupada en función de la posición que guarda dentro de su trabajo, las personas trabajadoras subordinadas y remuneradas agruparon 74.2 % del total. Lo anterior se tradujo en 904 mil personas ocupadas, es decir, el aumento fue de 39 mil respecto al segundo trimestre de 2025. Por otro lado, 221 mil personas (18.1 %) trabajaron por su cuenta y sin emplear personal pagado, lo que significó que disminuyeron en 11 mil; 75 mil fueron propietarias o propietarios de los bienes de producción con personal a su cargo (6.2 %), es decir, el ascenso fue de 8 mil personas; y 19 mil personas (1.5 %) trabajaron sin remuneración, esto es, 4 mil personas menos.
En el segundo trimestre de 2026, el porcentaje de hombres trabajadores subordinados y remunerados fue menor que el de las mujeres: 72.4 y 76.6, respectivamente. Estos porcentajes representaron un ascenso de 27 mil hombres y de 11 mil mujeres, en relación con el segundo trimestre de 2025. Por su parte, las mujeres trabajadoras por cuenta propia constituyeron 17.5 % de la población ocupada y los hombres, 18.5 por ciento. El decremento anual en las mujeres fue de 11 mil y, en los hombres, el decremento fue de 631 personas.
Población no económicamente activa
La población no económicamente activa (pnea), en el segundo trimestre de 2026, fue de 803 mil personas (equivalente a 39.2 % del total de la población de 15 años y más):
25 mil más respecto al segundo trimestre de 2025. La pnea de las mujeres fue de 556 mil (51.2 %): 10 mil más respecto al mismo periodo de 2025. Para los hombres, la cifra fue de 247 mil (25.6 %): 15 mil más que un año antes.
Del total de la pnea, 64 mil personas se declararon disponibles para trabajar (8.0 %), es decir, no buscaron trabajo, pero aceptarían uno en caso de recibir una oferta. Por esta razón, dicho grupo se considera dentro del sector que eventualmente puede participar en el mercado como desocupado u ocupado. La pnea disponible disminuyó 10 mil personas entre el segundo trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026. Por su parte, 739 mil personas (92.0 %) declararon no estar disponibles para trabajar porque tenían que atender otras obligaciones, o tenían interés, pero su contexto evitaba que pudieran hacerlo (impedimentos físicos, obligaciones familiares u otras condiciones).
