Por Juan Pablo Aguirre
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer que el Producto Interno Bruto (PIB) por entidad federativa ascendió a 33.5 billones de pesos corrientes a precios de mercado en 2024, de acuerdo con un comunicado difundido en el mes de diciembre de 2025.
Entre la información brindada, destaca que la Ciudad de México (15.0%); Estado de México (9.1%); Nuevo León (8.1%); Jalisco (7.5%); Guanajuato (4.5%); Veracruz (4.3%) son las entidades que mayor porcentaje aportan al PIB nacional. Cabe destacar que Querétaro ocupó la posición 14 de 32 estados con 2.4% del PIB nacional.
Querétaro ocupó la posición 14 de 32 estados con 2.4% del PIB nacional.
Estás mediciones nos hacen reflexionar acerca de qué el desarrollo económico desde lo local ha sido desigual, y que en algunos lugares es la industria, la población el comercio, los servicios financieros, el turismo o la tecnología que han atraído más inversiones, generado fuentes de trabajo o creado riquezas.
En contraste, otras regiones del país no han tenido esos niveles de crecimiento. Ejemplo de ello es que en el informe publicado por el INEGI, los estados de Zacatecas (1.0%); Baja California Sur (0.8%); Nayarit (0.7%); Colima (0.6%) y Tlaxcala (0.6%) fueron quienes aportaron porcentualmente menos al PIB nacional.
En cuanto a la variación anual del PIB de cada estado entre 2023 a 2024, el INEGI dio a conocer que los estados de Oaxaca (5.4%), Zacatecas (4.9%), Durango (4.7%), Guanajuato (4.0%), y Yucatán (3.9%) fueron las demarcaciones que más crecieron. No obstante, sólo 22 de las 32 entidades federativas tuvieron indicadores positivos.
Es importante mencionar que el promedio nacional fue de 1.4%, mientras que Querétaro alcanzó 1.3%. Los estados que tuvieron mayores decrementos en el último año fueron Nayarit (-1.4%); Aguascalientes (1.9%); Quintana Roo (-3.9%); Tabasco (-6.5%); y Campeche (-6.9%).
Otro dato significativo es más de la mitad del PIB obtenido en total por los 32 estados se concentró en siete demarcaciones: Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León, Jalisco, Guanajuato, Veracruz de Ignacio de la Llave, y Baja California. En suma, estas entidades acumularon 52.4%, lo que demuestra que el crecimiento fue desigual en las entidades federativas.
El crecimiento del PIB en los estados que registraron tendencias positivas es importante porque significa que creció la actividad económica y la producción, también hay dinamismo en la creación de empleo, mejor recaudación de impuestos, avances en la calidad de vida de la población, o un desarrollo económico y social sostenible. Por lo que es deseable que este indicador se refleje en el bienestar de las familias mexicanas.
Estos datos han generado diferentes interpretaciones en blogs o medios de información, entre los que destaca la comparación del PIB de las entidades federativas con los datos obtenidos por otros países, lo cual permite dimensionar el peso económico de cada demarcación.
Otras reflexiones comentan que existe crecimiento desigual en estados o regiones, comparación de este indicador por áreas metropolitanas, o también refieren la escala de ingresos promedios por persona, ya sea en pesos mexicanos o dólares estadounidenses.
No obstante, el decremento del PIB es una señal de alerta en las economías estatales que muestran retrocesos respecto al año anterior, ya que puede aumentar el desempleo y estancar el consumo privado. Por lo que los estados que tuvieron números negativos en este indicador deben realizar ajustes, a fin de fortalecer sus finanzas públicas, brindar mejores beneficios a su población y fortalecer su gobernabilidad.
