Por Jorge Torres Landa. El mundo de los negocios está en constante evolución, y el Dr. Alejandro Ruelas-Gossi, uno de mis maestros que recuerdo con cariño en el IPADE AD2, nos recuerda la importancia de adaptarnos a estos cambios. En uno de sus ensayos, Ruelas Gossi desafía los enfoques tradicionales de la estrategia empresarial.
En las empresas, a menudo se adopta un enfoque único para la toma de decisiones. Eso significa que las organizaciones tienden a usar los mismos modelos y conceptos, como las famosas “5 fuerzas de Porter”, sin importar la situación. Este comportamiento puede llevar a las empresas a imitar a las demás, en lugar de tratar de innovar y destacar. De ahí nace la batalla entre unicidad (ser único) y uniformidad (ser igual que todos los demás).

Ruelas Gossi argumenta que esta imitación no es una estrategia verdadera. Una estrategia efectiva, en cambio, consiste en “pintar nuevas historias” en lugar de solo “repintarlas”. En otras palabras, se trata de inventar un nuevo juego, no solo de jugar el juego existente de una forma más inteligente o más barata.
Lo interesante es que, a menudo, las empresas más exitosas ignoran a la competencia. No buscan la uniformidad, sino que se esfuerzan por ser únicas y destacarse. Ruelas Gossi nos recuerda que la estrategia efectiva se basa en la innovación y el desequilibrio. De hecho, dos conceptos de la economía de los años 40, la “destrucción creativa” y la “teoría de juegos”, se destacan como pilares fundamentales en este nuevo enfoque.
La destrucción creativa, propuesta por Joseph Schumpeter, describe cómo la innovación puede conducir al crecimiento de una empresa a través de un proceso que simultáneamente crea y destruye. La teoría de juegos, desarrollada por John Nash, nos ayuda a entender cómo se puede buscar un equilibrio que minimice las pérdidas para todos los participantes en el juego, aunque estas soluciones sean subóptimas.
Este nuevo enfoque propone que la estrategia no es solo ser eficiente en un estado de equilibrio, sino en crear desequilibrio e inventar un nuevo juego. En resumen, en vez de buscar maximizar cada parte de una cadena de valor, la idea es coordinar inteligentemente a cada nodo en una red para formar una propuesta de valor más compleja.
Yo tuve hace algunos meses una experiencia en donde se priorizó el “statu quo” y cuidar lo ya establecido envés de innovar y arriesgar por un nuevo modelo, según la teoría del Dr. Ruelas Gossi, esto es un grave error y el tiempo lo dirá.
Estas ideas rompen con la lógica tradicional, pero nos muestran un camino prometedor para aquellos dispuestos a innovar y crear en el mundo de los negocios. Esta nueva forma de pensar la estrategia tiene implicaciones importantes para los futuros líderes empresariales. Requiere un cambio de mentalidad, desde el enfoque en la eficiencia y la maximización de la cadena de valor, hacia la orquestación y coordinación de una red más compleja.
Además, también implica tener la voluntad de tomar riesgos, ser innovador y romper con las normas establecidas. Los líderes que sean capaces de abrazar esta mentalidad de “crear un nuevo juego” podrán liderar a sus empresas hacia el éxito en el dinámico y cada vez más competitivo mundo de los negocios del siglo XXI y la inteligencia artificial.
¿Tú qué opinas? Prefieres la frase de sí, no está roto, no lo arregles o te gusta destruir para innovar, cuéntame.
Jorge Torres Landa
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