
Panorama uno: Tienes miles de pesos y decides que los ocuparás para decorar tu casa, hacer algunas fiestas y rentar algunos inflables para que tus hijos se diviertan. Dos meses después, quieres vender los electrodomésticos de la cocina y las smartv’s, porque quien mantiene a tu familia no te dio gasto y no hay como operar por el resto del mes: no cuentas con el monto que esperabas para poder solventar los gastos básicos, vaya, ni la comida.
Decides consultar la venta de estos objetos con quienes viven en tu casa y algunos te respaldan y otros se quejan porque no debiste hacer una fiesta, ni rentar inflables, ni otros muchos gastos onerosos. Sino administrar el gasto.
Así suena nuestro alcalde de Querétaro, cuando argumenta que debe vender varios predios de propiedad municipal, ya que le falta dinero para operar y terminar el año, primero dijo que era para gasto corriente y luego para obras para prevenir inundaciones (algo extraño ya que si se construye en estas áreas verdes se inunda más la ciudad),
Panorama dos: Cuando contratas a un administrador, debe dar resultados y distribuir el presupuesto de tu empresa de manera correcta para que esta opere y nunca quiebre… y antes de que quiebres, lo despides. Cuando votas por un presidente municipal, votas por un administrador de recursos que provienen de tus impuestos. Si no sabe hacerlo, no sirve.
El alcalde tuvo que recular de la venta de predios, ya que el costo político era muy alto: ciudadanía, activistas, organizaciones sociales, periodistas de algunos pocos medios de comunicación y toda la oposición, hicieron el escándalo. No hubo necesidad de “golpetear a nadie” ya que, era evidente que se equivocó.
El autoritarismo: ahora, pretende que, a través de sus declaraciones se vea como un héroe, al asegurar que dio la orden de revertir el acuerdo de cabildo por el cual se había autorizado, mismo del que había calculado que nadie se iba a enterar.
Un anuncio no factible, no tiene atribuciones para cancelar un acuerdo de cabildo, de acuerdo a la Ley Orgánica Municipal, quien tiene que decidir el acuerdo es el mismo cabildo que lo aprobó. Y, por otro lado, tendría que presentar una contrapropuesta para financiarse y resolver aquellas problemáticas que -ya reconoció-, se tienen en puerta.
Y es probable que todo esto le sirva para justificar un endeudamiento público, tras victimizarse. ¿Andará buscando bancos? Y es que afirmó que la federación le retuvo recursos; sin embargo, para eso hay procedimientos legales y la Ley dice que nadie puede hacerse justicia por su propia mano.
Panorama tres: Por otro lado, los daños al medio ambiente, hubieran sido severos, afirmaron algunos activistas. La ciudad inundada por las lluvias, y el alcalde vendería los únicos espacios por medio de los cuales se filtra el agua al subsuelo. De haberlo hecho, las consecuencias se quedarían para las nuevas administraciones lo que, al parecer, no le importó.
De unos meses para acá, casi a diario, no falta una noticia en la que algún elemento de su administración esté en el foro público por violar la ley, por golpear personas, por no accionar en las inundaciones debido a la acumulación de basura, por omisiones de la administración municipal. Baches, drenes que no funcionan, inundaciones en comercio y viviendas, obras millonarias que no funcionaron, falta de semáforos, accidentes…
El alcalde culpa a la ciudadanía de acumulación de basura y alega que por eso se inunda la ciudad, cuando es el municipio el responsable de recogerla, y de paso no aplican multas para quien lo hace, o sea que no hay vigilancia, multas previstas en reglamentos. Dicen que no saben quién lo hace, ¿Qué no hay cámaras por toda la ciudad y patrullas vigilantes? Si las patrullas pasan por calles de toda la ciudad, incluso encima de calles llenas de basura, ¿por qué no le mandan reportes?… ¿o no pasan?
Panorama cuatro: El alcalde emite videos en redes sociales en tono de mártir y se pone a recoger basura, pretendiendo dar una imagen de humildad. Jamás había visto esto. Los grandes políticos que han dejado huella, no han tenido esa necesidad, porque deben representar a la dignidad del pueblo.
Ante este panorama, cualquier persona pensante se daría cuenta que se trata de un alcalde que no sabe administrar recursos, que no sabe controlar a los empleados de su administración, que no tiene liderazgo. Y que pretende… ser gobernador.
Conclusiones: Sí, está guapo, pero… ¿qué sigue?
