Música, comida y flores predominaron en las escenas citadinas de Querétaro este fin de semana, ya que más de 400 mil personas acudieron a visitar a sus difuntos a los panteones de todo el Estado, en donde las lágrimas no pudieron contenerse por algunos visitantes, que acudieron a arreglar las tumbas de sus difuntos, a quienes quieren recordar para siempre, a través del amor que los unió en vida.
Don José, quien es viudo hace dos años, acudió con su familia a remozar la tumba de su esposa, la cual realizó con sus manos en unicel, como réplica de una cúpula que tiene en casa.
“Se la quise hacer igual, en su casa del comedor. Yo sé que no la ve, pero que se sintiera como en su casa (…) ¿Qué piensa de la gente que no viene a ver a sus difuntos? -Pues que no los quiere”, señaló dolido.
Visitantes pidieron no olvidar a aquellos quienes en vida nos regalaron tiempo, dedicación y, sobre todo, amor, como David, quien acudió a visitar a tres familiares al asegurar que quien no visita a sus difuntos es por que “no los amó”.
En algunos de estos recintos sagrados se ofrecieron misas y se recordó que los muertos están en transición, por lo que es importante orar por la salvación de sus almas. El mensaje fue muy claro: los difuntos están siempre con nosotros, nos cuidan desde su estancia en el más allá, y hay que recordarlos con mucho amor y hacer honor a su legado siendo mejores personas.
