Solo el 17% de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) en México cuenta con algún tipo de seguro, en un contexto donde los riesgos operativos, digitales y naturales han ido en aumento.
De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), esta baja penetración mantiene a la mayoría de los negocios vulnerables ante eventos que pueden afectar su continuidad.
Las Pymes representan el 99% del tejido empresarial del país; sin embargo, su nivel de protección sigue siendo limitado, principalmente por la falta de estrategias integrales de prevención y cobertura.
En línea con esta tendencia, datos internos de Ahorra Seguros indican que el interés por seguros empresariales creció cerca de 30% en el último año. La demanda se ha concentrado principalmente en coberturas de daños materiales y ciber riesgos, reflejando un cambio en la percepción de las Pymes, que comienzan a priorizar la protección de su operación y su continuidad ante un entorno cada vez más incierto.
“Hoy, el reto para las Pymes no es solo enfrentar un riesgo aislado, sino prepararse para distintos escenarios de forma simultánea. Contar con un seguro adecuado puede marcar la diferencia entre interrumpir operaciones o mantener la continuidad del negocio”, afirmó Gabriel Rosillo, CMO de Ahorra Seguros.
Entre las coberturas que han cobrado mayor relevancia destacan los seguros de daños materiales —que protegen instalaciones, inventarios y equipo—, la responsabilidad civil ante posibles reclamaciones de terceros y los seguros de interrupción de negocio, que ayudan a mitigar pérdidas económicas ante cierres temporales.
A estos se suman los ciberseguros, impulsados por el aumento de incidentes digitales que afectan a empresas de todos los tamaños; así como los seguros de vida y salud para empleados, que se han convertido en un factor relevante para la atracción y retención de talento.
Asimismo, algunas empresas han comenzado a considerar coberturas especializadas relacionadas con seguridad, como la protección ante robo de mercancías en tránsito o daños derivados de disturbios, además de seguros de equipo electrónico que cubren fallas en herramientas clave para la operación.
No obstante, la adopción de seguros empresariales aún enfrenta barreras importantes, especialmente entre pequeños negocios, donde persisten factores como la falta de información clara, la percepción de altos costos y procesos de contratación complejos.
“Es importante dejar de ver los seguros empresariales como un gasto opcional y asumirlos como una herramienta estratégica para la continuidad del negocio”, agregó el directivo.
En paralelo, la digitalización del sector asegurador ha comenzado a facilitar el acceso a estos productos mediante plataformas que permiten comparar opciones y personalizar coberturas de acuerdo con las necesidades de cada empresa, contribuyendo a una toma de decisiones más informada.
En un entorno donde los riesgos evolucionan constantemente, fortalecer la cultura de prevención será clave para la permanencia de las Pymes en México. Contar con mecanismos de protección adecuados puede marcar una diferencia significativa ante eventos imprevistos.
