En vialidades tanto de ciudades como de carreteras se ha suscitado conductas delictivas de los llamados montachoques, que son personas que provocan accidentes a fin de reclamar dinero por presuntos daños, además de ser violentos con las víctimas, ocasionando agresiones y daños a su vehículo. Pese a las recomendaciones realizadas por las autoridades, y las detenciones realizadas en diferentes lugares, esta conducta delictiva ha evolucionado y ahora se han registrado agresiones con el mismo modus operandi en motocicletas.
El uso de motos para realizar actos delictivos le ofrece a los presuntos responsables ventajas como el uso de vehículos ligeros, con facilidad de escape o que puedan trasladarse en medio de los carriles viales, lo cual es utilizado en este tipo de chantajes a fin de simular un percance y solicitar montos económicos exorbitantes por daños que nunca ocurrieron. Estas acciones son tipificadas en los códigos penales de las entidades federativas como extorsiones, asociaciones delictuosas, golpes y heridas dolosas, daños a la propiedad, amenazas, entre otros.
Así como las bandas criminales han modificado la forma para cometer sus delitos, es necesario que las corporaciones de policías tanto municipales como estatales o federales estén alertas e innoven en sus estrategias para afrontar esta nueva variante criminal. También es importante que las instituciones de impartir justicia puedan tener pruebas sólidas de estas acciones, a fin de proteger a las personas y familias inocentes, además de castigar a los responsables conocidos como montachoques.
Entre las recomendaciones en caso de ser víctimas de estos hechos delictivos están no salir del auto a fin de evitar exponerse a golpes o agresiones; llamar a la aseguradora o a la policía para dar aviso del riesgo en que se encuentra la persona afectada; mantener la distancia frente a otros vehículos cuando se conduce; no tener distracciones en el tránsito, contar con una cámara para dejar constancia de los hechos; y contar con un seguro vigente.
Un desafío importante es que los elementos de policía puedan llegar oportunamente al lugar donde presuntamente está ocurriendo un incidente con los llamados montachoques. Dicho apoyo puede complicarse cuando el presunto culpable utiliza una moto para realizar la conducta delictiva, por tener más facilidad para escapar en comparación con un automóvil. Es en esa situación en que las corporaciones policiacas deben innovar haciendo uso de la tecnología y la superioridad numérica, a fin de detener y llevar a la justicia a quienes ocasionan estos daños.
Acciones como reformas en los códigos penales para castigar este tipo de comportamientos, o investigaciones por parte de dependencias policiales han sido benéficas para detener a presuntas bandas y personas acusadas de generar daños y adrementar a las víctimas en los casos de montachoques, primero en automóviles y ahora en motocicletas. Sin embargo, estos hechos continua generando miedo e impunidad en perjuicio de la población mexicana.
Existe el antecedente del uso de motocicletas para ocasionar otros delitos como robos, asesinatos, lesiones, extorsiones, entre otros. En ese sentido, algunas corporaciones policiacas han realizado operativos para verificar la documentación y legalidad de estos automotores, como parte de las estrategias de prevención del delito.
Ante estas circunstancias, la sociedad debe ser cuidadosa en caso de estar en una situación de este tipo, tratando de conservar la calma, y dar aviso a las autoridades de seguridad pública así como a su aseguradora. Es importante que la persona afectada no descienda de la unidad, a fin de protegerse ante las agresiones que puedan sufrir de parte de los presuntos delincuentes.
