Por unanimidad, los legisladores de PRI, PAN, Partido Verde, Morena y Querétaro Independiente aprobaron prohibir las terapias de conversión en el estado de Querétaro.
Una vez que entre en vigor dicha ley, quien imparta, obligue a que se tome, promueva o realice este tipo de prácticas para reprimir el libre desarrollo de la personalidad, será sancionado con una pena que va de dos a seis años de prisión, además de multas que van desde los 26 mil hasta los 207 mil pesos, además de trabajo en favor de la comunidad.
El dictamen señala agravantes que elevan las penas hasta en la mitad cuando se trate de niñas o niños quienes sean obligados a tomar este tipo de terapias.
Ahora sólo falta que se publique en el periódico La Sombra de Arteaga para que entre en vigor.
