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La iniciativa tendrá que pasar por el pleno legislativo y deberá ser aprobada con 13 votos a favor, para concretar la.
Con dos votos a favor y uno en contra, la Comisión de Puntos Constitucionales de la LXI Legislatura de Querétaro aprobó el proyecto de dictamen de la minuta de reforma a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución federal, que plantea establecer la nacionalidad única para quienes encabecen el Poder Ejecutivo federal, los gobiernos estatales y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. Iniciativa propuesta por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
El dictamen fue respaldado por el presidente de la comisión, Homero Barrera McDonald, y el diputado Eric Silva Hernández, mientras que Enrique Correa Sada votó en contra.
Correa cuestionó que la nacionalidad sea utilizada como criterio para determinar la lealtad hacia México. Sostuvo que el patriotismo debe medirse por los actos y el respeto a la Constitución, no por el número de nacionalidades que tenga una persona.
“Una nacionalidad única no garantiza una lealtad única, la lealtad a México se demuestra con actos y no con pasaportes”, afirmó.
En contraste, Homero Barrera defendió la propuesta al señalar que quienes ocupen la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México deben mantener un vínculo jurídico exclusivo con el Estado mexicano.
El legislador aclaró que la reforma no pretende eliminar la doble nacionalidad para los mexicanos, sino establecer requisitos específicos para quienes aspiren a encabezar los poderes ejecutivos. Señaló que una persona con otra nacionalidad podrá contender si renuncia previamente a ella en los términos establecidos por la ley.
Durante la discusión, Paul Ospital Carrera expresó su rechazo al considerar que la medida afecta los derechos políticos de mexicanos con doble nacionalidad y puede generar discriminación. Cuestionó además que se reconozca la participación de los mexicanos en el extranjero mediante las remesas y el voto, pero se limite su posibilidad de ser candidatos.
Por su parte, Teresita Calzada Rovirosa consideró que la doble nacionalidad resulta incompatible con el ejercicio de determinados cargos públicos, mientras que Eric Silva Hernández respaldó la reforma al señalar que quienes quieran gobernar México y tengan otra nacionalidad deben estar dispuestos a renunciar a ella.
La propuesta continuará su proceso legislativo una vez aprobado el dictamen en comisión, en medio de una discusión centrada en soberanía nacional, derechos políticos y los requisitos de nacionalidad para ocupar cargos ejecutivos.

