Por: Alhelí Lara. La pandemia por COVID-19 modificó tanto los hábitos de estudio como la manera de impartir clases en las instituciones educativas. Y no solo eso, también acentuó las problemáticas que derivan en deserción escolar.
Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) refieren que 11.45 millones de mexicanos en edad escolar, tras la pandemia, ya no se ven en un aula en el futuro y de acuerdo con datos de la Universidad Ítaca, sólo uno de cada tres estudiantes de prepa entran a la universidad, mientras que únicamente el 30% de los alumnos que entran a la universidad siguen estudiando después de tres meses.

“El reto mayor es lograr que los jóvenes que concluyen la preparatoria, pues realmente entren a la universidad, y después tenemos el siguiente reto que es lograr que la gente que entra a la universidad se gradúe”
Paloma Bores
De acuerdo con Paloma Bores, directora de Comunicación de la Universidad Ítaca, el factor económico juega un papel importante en esta problemática post pandemia. A pasar de que el estudio universitario abre más puertas, la falta de recursos económicos, puede generar incluso, un problema emocional en los estudiantes.
“Un país que progresa es un país que crece en todos los sentidos, entonces yo pediría que pusieran mucha atención en poner recursos y esfuerzo en la educación de México. También, a un alumno que se atoró o que está empezando, que está con problemas, le diría que no se dé por vencido que es capaz, que tiene la capacidad de terminar su carrera, de arrancar y de terminarla, que no se da por vencido, que viene, caminos difíciles pero que nunca deje de ver la meta al final que es obtener su título”, comentó.
Para evitar la deserción escolar, los padres de familia también juegan un papel relevante, por ello, Bores instó a hacer todo para que los alumnos logren titularse, pues dijo, la educación abre puertas.
Una de las ventajas que dejó la pandemia por COVID-19 fue la opción de clases en línea o híbridas, opción que sigue tomando forma y fuerza en muchas instituciones educativas del país. Tanto el Instituto Politécnico Nacional (IPN) como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), han ampliado su cartera de carreras en esta modalidad.

Los datos estadísticos dan muestra de la adaptación y re orientación que requiere la educación en México.
En 2022, el INEGI reportó que en educación básica, 36.1 % de la población de 3 a 29 años inscrita en el ciclo escolar 2021-2022 tuvo clases a distancia, 35.6 % las tomó de manera híbrida y únicamente 28.1 %, de forma presencial.
Los medios que los y las maestras utilizaron para informar sobre las actividades o
impartir clases fueron: correo electrónico o redes sociales (72.8 %), clases
virtuales (31.3 %) y plataformas virtuales (30.7 %). En 42.4 % de los casos, las y
los maestros impartieron clases presenciales.
Para la población de 3 a 17 años inscrita en el ciclo escolar 2021-2022, la principal
figura de apoyo escolar fue la madre: 91.6 % en educación preescolar recibió su
ayuda; 82.4 % en primaria y 51.5 % en secundaria.
Tanto a nivel de educación media y superior, también se propone un esquema humanista e integral para evitar el abandono escolar.
“Una educación integral significa que el alumno tiene que desarrollar no solamente la parte intelectual -que es lo que la mayoría de las universidades le da importancia-, sino también la parte espiritual y la parte corporal es decir, si tú estás bien la parte corporal y en la parte espiritual, pues la parte intelectual se va a dar más fácil” .
Paloma Bores
Apoyo en tecnología digital, otra opción post pandemia
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo estima que, en México, más de medio millón de alumnos de licenciatura y posgrado podrían abandonar sus estudios; es decir, casi 600 mil jóvenes de pregrado, y otros 40 mil de posgrado podrían dejar las universidades, cifras equivalentes a 15 por ciento de todos los alumnos del sistema universitario del país. Sólo en la UNAM, la Secretaría General estima que 72 mil jóvenes podrían dejar sus estudios tras la COVID-19.
Según el análisis publicado por la UNAM, el acceso a internet y medios digitales reduce los índices de abandono escolar, sin embargo, este aún es limitado en la educación pública.
En promedio, 55% de los alumnos de universidades privadas tienen computadora en casa, en comparación con 20% de las entidades educativas públicas. En el nivel medio superior, cuatro de cada cinco estudiantes no tienen acceso a Internet o a la computadora.
Manuel Gil Antón, de El Colegio de México, consideró que a lo largo de la historia se ha tenido un sistema de inclusión, pero segmentado. El acceso a la educación superior ha crecido, comentó, pero sin otorgar a todos las mismas condiciones de desarrollo y acceso al conocimiento.
A decir de los especialistas, tanto las clases híbridas como el apoyo a los alumnos con tecnología digital y acceso a internet contribuirían a reducir los índices de deserción escolar post pandemia.
Te puede interesar: Plantea La UAQ Anular Títulos A Quienes Incurran En Plagio

1 COMENTARIO
Es interesante las estadísticas, por un lado los jóvenes no quieren estudiar ya que piensan que la educación que ofrecen las universidades pública no te hace competente, en cambio al estudiar en universidades privadas te enseñan lo justo para desenvolverte en el ámbito laboral, aunque la experiencia lo es todo al momento de ejercer la profesión.