ManpowerGroup presenta un análisis sobre el panorama laboral en México tras el reciente reporte de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI. Durante el segundo trimestre de 2026, la Población Económicamente Activa (PEA) alcanzó los 61.7 millones de personas, un incremento anual de 612 mil personas respecto al segundo trimestre de 2025, reflejando una participación económica con una tasa del 59.1 por ciento. De ellos, 60 millones estuvieron ocupadas; 599 mil más en relación con el segundo trimestre de 2025, que reportó 59.4 millones.
Pese al dinamismo, la informalidad persiste como un desafío estructural que absorbe gran parte de este crecimiento.
Durante el periodo de abril a junio de 2026, la población ocupada en la informalidad llegó a 33.1 millones de personas, sumando 495 mil personas respecto al mismo lapso de 2025, situando la tasa de informalidad laboral en 55.1 por ciento y superando el 54.8 por ciento de las 32.6 millones de personas informales registrado en 2025.
La informalidad es una realidad que tiene impactos diferenciados en el país.
La ocupación informal, según sexo, muestra un cremicimeinto de 330 mil respecto a la del trimestre abril-junio de 2025 en las mujeres ocupadas, cobijando asi a 13.8 millones de mujeres trabajadoras el segundo trimestre de 2026. Por su parte, en hombres trabajadores creció en 165 mil, llegando a los 19.3 millones de trabajadores informales.
A nivel regional, las entidades del sureste del país registran los niveles más altos de informalidad laboral como en Oaxaca (78.5 %), Chiapas (78.0 %) y Guerrero (76.0 %). En contraste la región norte tiene a los estados con menor tasa de informalidad como en Nuevo León (33.7 %), Coahuila (34.2 %), Chihuahua (34.3 %) y Baja California Sur (37.4 %) .
Como referencia, durante el primer trimestre de 2026, la población ocupada en la informalidad llegó a 32.6 millones de personas, sumando 583 mil personas respecto al mismo lapso de 2025, situando la tasa de informalidad laboral en 54.8 por ciento.
Fernando Bermúdez, director de Relaciones Corporativas de ManpowerGroup, señaló que el crecimiento de la ocupación debe analizarse también desde la calidad de los empleos generados, ya que una parte importante de los nuevos puestos de trabajo continúa fuera de los esquemas formales de empleo.
“Que la informalidad sea del 55.1%, muestra que una proporción significativa de los nuevos espacios laborales se generan en actividades con menores barreras de entrada pero que no ofrecen seguridad social y prestaciones al trabajador.”
“La informalidad tiende a absorber rápidamente a quienes se incorporan al mercado laboral, sobre todo en momentos de alta intensidad productiva y con alta de demanda de mano de obra, siendo más vulnerables las posiciones temporales durante estos picos estacionales.”
“Las diferencias entre entidades nos permiten observar que la formalización no depende únicamente de la disponibilidad de trabajadores, sino de la estructura productiva de cada región, el tipo de empresas que predominan y la capacidad para generar empleos con seguridad social y prestaciones”.
“Es imperativo implementar mecanismos de contratación formal más flexibles y políticas de formalización laboral para dar acceso a prestaciones y seguridad social para la fuerza laboral que va sumándose al mercado del trabajo.
