Por Juan Pablo Aguirre.
A fin de atender las emergencias de la población, los gobiernos de los tres niveles (federal, estatal y municipal) han sumado esfuerzos para atender este tipo de situaciones mediante las llamadas a números telefónicos homologados, a fin de ahorrar segundos vitales en caso de requerir algún servicio. Sin embargo, una amenaza para una correcta atención son las llamadas falsas o de broma.
En ese sentido, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) informó que 29 millones 768 mil 267 llamadas al número de emergencia 911 fueron improcedentes del periodo enero a septiembre de 2025. En comparación, cerca de 10 millones 992 mil si correspondieron a una situación real, por lo que 73.05% de los contactos telefónicos fueron insultos, bromas, groserías, sin nadie que contestará, transferencia, incompleta, entre otros aspectos de un mal uso de este medio.
Si bien el número de llamadas no procedentes al teléfono 911 durante este año ha sido el menor registrado desde 2018, es preocupante el mal uso que realiza un sector de la población, ya que de enero a septiembre de 2018 dicho año el total de casos de llamadas inapropiadas fue de cerca de 60.9 millones (83.6% del total); y si bien hubo un descenso en los totales anuales de esos meses entre 2019 a 2021 (33.5 millones en este último periodo, 73.8% del total); aún es muy alta la proporción. En contraste, las llamadas procedentes de emergencias reales se ha mantenido alrededor de 11 millones en promedio durante los primeros nueve meses de cada año.
El reporte realizado por el SESNSP refiere que las mayores tasas de llamadas improcedentes durante enero a septiembre de 2025 se registraron en las entidades federativas de Baja California (39,271 casos por cada 100 mil habitantes); Sonora (39,212); Aguascalientes (36,630); Durango (33,361) y Guanajuato (33,202). En contraste, los estados con menores tasas de llamadas improcedentes al 911 fueron: Morelos (12,067); San Luis Potosí (9,699); Estado de México (9,123); Zacatecas (8,239); y Chiapas (3,938). Cabe destacar que el promedio nacional fue de 22,321.
¿Qué consecuencias existen al hacer un mal uso de los números telefónicos de emergencia? Cabe destacar que diferentes Códigos Penales de las entidades federativas establecen sanciones para las personas que realizan un mal uso, con penas de prisión y multas. También es grave que este tipo de actos afectan a quienes solicitan un apoyo real en una situación que amerita la intervención de servicios de seguridad, médicos o bomberos. Además, este tipo de llamadas puede movilizar unidades de rescate o apoyo de forma innecesaria, duplicando los costos de operación.
Si bien diferentes instituciones de seguridad pública en los tres órdenes de gobierno han realizado campañas publicitarias a fin de reducir el impacto de las llamadas no procedentes a los servicios de seguridad pública, lo que sin duda ha contribuido a la reducción de estos casos.
También existe el antecedente de la Estrategia para prevenir, mitigar y sancionar las llamadas de mal uso al Número Único de Emergencias 9-1-1, publicada por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública en marzo de 2022; y que fortalecía protocolos, concientización y avances tecnológicos para reducir el impacto de las llamadas falsas a números de emergencia.
Parte de la solución para evitar un mal uso de estos servicios son los valores cívicos como el respeto y el interés por el bienestar de nuestro país y su población.
En instituciones como la familia, escuelas, dependencias de gobierno se pueden fomentar ideas acerca de la importancia de los números telefónicos de emergencia, así como del servicio que prestan.
Juan Pablo Aguirre Quezada. Doctor en humanidades.
