La identidad de género no es una concesión, sino una exigencia, afirmó Gisela Díaz Sánchez de León, presidenta de Morena en Querétaro, quien emitió posicionamiento a nombre de la Comisión de Diversidad de este instituto político, basada en principios.
En rueda de prensa a la que acudió respaldada por el Coordinador Estatal de los Comités de la Defensa de la Cuarta Transformación y de la Soberanía Nacional, Santiago Nieto Castillo, para exigir se publiquen ya las reformas al Código Civil en materia de Identidad de Género, mismas que, por segunda ocasión están “congeladas”.
“Que el dictamen haya sido aprobado dos veces por el pleno de la Legislatura y que en ambas ocasiones haya recibido observaciones del Poder Ejecutivo, obliga a preguntarnos si estamos en una revisión jurídica indispensable, o ante una dilación que prolonga la vulneración de derechos”, afirmó la dirigente de Morena.
Explicó que las cuestiones de forma (comas y puntos) no deben convertirse en una barrera política para impedir que las cuestiones de forma no deben convertirse en una barrera política para impedir que las personas accedan a la justicia.
“No es una concesión, es una exigencia de justicia. Nuestra declaración de principios reconoce una Nación incluyente, igualitaria y plural. Sin distinciones que atenten contra la dignidad humana (…) externó la dirigente.
El pronunciamiento refiere que la identidad no se observa, se reconoce y se garantiza. Por lo que señaló que en Morena no puede haber transformación verdadera, mientras haya personas a quienes se les niega el reconocimiento pleno de identidad, su dignidad, su igualdad y sus derechos humanos.
“Nuestra historia nació de las luchas de quienes fueron excluidos, de quienes no encontraron representación y de quienes, durante décadas, fueron relegados por un sistema que convirtió sus derechos en privilegios (…) Morena rechaza toda forma de violencia, discriminación, machismo, clasismo, racismos y exclusión”, agregó.
Lo que sí es de fondo, señaló, es la diferencia entre dos visiones de Querétaro. Una, indicó, es la visión conservadora, que mantiene resistencias frente al reconocimiento de derechos y una -la de Morena- “progresista que entiende que gobernar significa ampliar libertades, combatir desigualdades y garantizar derechos para todas las personas, sin excepción”.
Por ello, señaló que los Derechos Humanos no pueden estar sujetos a perjucios, cálculos políticos o convicciones particulares, sino que, en una sociedad democrática, el Estado debe proteger a todas las personas, no solamente a las que se ajustan a una visión tradicional de la sociedad.
Asimismo, emitió un respaldo a los legisladores que se han pronunciado a favor de la iniciativa y están en la lucha de que el trámite sea concluido a la brevedad, así como los colectivos de la comunidad LGBTIQ+, trans y no binarias.
“Hacemos un llamado a los integrantes de la Legislatura para que retomen la discusión, atiendan responsablemente las observaciones y garanticen que el proceso legislativo avance sin más dilaciones”, concluyó.

